domingo 23 de marzo de 2008

El gran conspirador




Con el fin de la guerra fría y el anclamiento del capitalismo como sistema de organización de las economías del mundo, se da paso al huevo de serpiente embarcado en lo que llamamos imperialismo económico cuyo representante mas emblemático es Estado Unidos. Detrás de esa pantalla de conciliador mundial a principio de siglo XX y con su descarada actitud hasta la fecha puedo afirmar que el poder conspirativo de EE.UU. atenta con la paz del mundo – o lo que queda de ella- a causa de su increíble sed de poder.


Las intenciones del país del norte son evidentes: poder económico y político a toda costa en detrimento de las demás naciones. No es casual que la mayoría de las acciones del Banco Mundial le pertenezcan. Los países en desarrollo que han obtenido créditos se endeudan día a día por las presiones ejercidas haciéndolos dependientes amantes de la política del Tio Sam. Además, sus incesantes intervenciones militares en diferentes estados con el fin de afianzar los lazos hermanos entre Palestina e Israel como por ejemplo. Seguramente Saddam Hussein ocultó con suma estrategia los proyectiles bacteriológicos que amenazaban a la humanidad americana. Por eso, fue “condenado” y ejecutado por dictador y asesino cuando Irak pierde cientos de ciudadanos al día, no solo por la guerra civil desatada sino también por la situación de emergencia sanitaria y alimentaria, pequeños detalles no tenidos en cuenta por quienes cenan en cubiertos de plata. No olviden lo paradójico de Afganistán, donde Osama Bin Laden, aliado primero en la guerra contra la antigua URRS, fue entrenado y subvencionado económicamente por EE.UU.; se convierte en terrorista por su autoría del 9/11 algo discutible y vergonzoso ya que se duda de la veracidad del suceso, no se cuestiona lo ocurrido sino la causa, mas bien para qué.


Hace unas semanas, casualmente es asesinado el numero dos de Las FARC justamente cuando hay tirantes en la región la cual encabeza el presidente Chávez, amigo de la infancia de Bush. Obviamente Norteamérica repudia ese accionar y se compromete aún más con la guerra contra el terrorismo. ¿Creían que quedaría exento el jardín trasero? El fin justifica los medios ¿esa frase les dice algo? Hay algo seguro, Estados Unidos ha mutado en cáncer porque solo se detendrá cuando su destrucción sea inminente.

viernes 7 de marzo de 2008

¿Es posible encontrar la Felicidad?


A lo largo de lo que llamamos humanidad muchos intelectuales han definido a la felicidad, han citado ejemplos y de mas. Pero, se centraron tanto en el aspecto teórico que olvidaron lo fundamental de esta palabra que, aunque intangible, es cómo alcanzarla; no solo con lo clásico de ser rico o la búsqueda de recetas imposibles, sino de que cada uno aprenda a como encontrarla en la vida diaria y con simples cambios en nuestro pensamiento.


La felicidad como la muerte es la única que desconoce de razas, religiones, estratos sociales, superpotencias o países en desarrollo. La cuestión esta en derribar ciertas trabas que tiene la humanidad como la envidia, la codicia, la vanidad, entre otras, que actúan como un conglomerado virósico que la afecta.


Hay un sistema de organización mundial, el capitalismo, que produce un fenómeno de antihumanismo y con ello no quiero asentar un pensamiento político sino definir al ser humano como un organismo biológico que requiere del otro para subsistir ya que su naturaleza es social. Esta organización del mundo delega el desarrollo sustentable de la humanidad generando un sistema de rivalidad feroz que nos hace autómatas, nos convierte en máquinas generadoras de dinero lo que conlleva a los que no lo alcanzan a poseer un pensamiento de fracaso y autodestrucción.


Un claro resultado de esta cultura capitalista es el consumo suntuario. Este da como resultado un falaz sentimiento de felicidad porque el consumo por si mismo se encarga de que se produzca una rueda consumista sin fin convirtiendo en esclavo al comprador. Obviamente lo hace con técnicas de publicidad atractivas al espectro más vulnerable de la sociedad: los jóvenes. Aunque burdo el ejemplo, nunca conseguiremos el celular mas preciado ya que en poco tiempo hay otro nuevo que, entre otras cosas, nos baña.


La realidad es muy triste, este camino sin retorno nos encamina hacia nuestra propia destrucción como personas y como sociedad que, sin saberlo, tenemos la respuesta al alcance de la mano. Es en las cosas mas pequeñas donde reside la felicidad, muchos lo han dicho, lo se. Pero pocos se han decidido a intentarlo. ¡Es tan fácil encontrarla! Lo difícil es darse cuenta y aceptar lo que uno es y lo que lo hace feliz. Algunos la encuentran en pintar; otros en jugar con sus nietos; y otros, como el que escribe, en encontrar lo que verdaderamente le llena el alma y los satisface como persona. Atención, no es fácil detenerse a pensar y patear el tablero pero verdaderamente vale la pena intentarlo.